El modernismo: José Martí , José Asunción Silva, Julian del Casal , Manuel Gutiérrez Nájera : poetas más importantes de este movimiento
El modernismo se inicia en Hispanoamérica, Lo poetas más importantes de este movimiento son: José Martí, José Asunción Silva , Julián del casal, Manuel Gutiérrez Nájera: Del romántico se cuela al modernismo el culto a la muerte, la manifestación de problemas insuperables, la posición del descontento de la vida, la melancolía, la soledad. Pero esto, en el modernismo se percibe bajo una luz nueva, renovada, de rebuscada sutileza en un concierto de nuevas ,musicalidades, tratados de palabras en la exaltación del arte, la pintura.
Inspirados en los poetas europeos, los poetas modernistas se dejan sentir . Señala Bellini que el preciosismo de los ambientes internos y externos, la nota exótica del oriente. Así como también el Renacimiento del siglo XVIII. El parnaso enseñó a los modernistas el culto al arte por el arte, de la belleza renovada, en una Grecia ideal,
El simbolismo le brindo la atmósfera subjetiva para la creación de refinamientos decadentes, de finos esteticismos, de extrema musicalidad, un mundo exótico. De Baudelaire, afirma Bellini Les fleurs du mal, de Leconte de Lisle Les trophées, de José María Heredia fueron textos parnasianos que mas influyeron en los modernistas.
Por otro lado, la íntima comunicación de la música con la poesía ponía de manifiesto su importancia, ya que la palabra no era otra, que la búsqueda de la musicalidad. Wagner Schubert, Debussy se convierten en prontas referencias obligadas. Como veremos en estos poetas que inician el modernismo, ya que se atisba el reflejo de algunos rasgos de los que mencionamos, de las características de la prosa modernista.
El modernismo tradujo la crisis de la que habla Federico de Onís, a términos estéticos; la crisis y reposo, la contradicción y resolución, se plasman en las imágenes. Esta nueva conciencia se manifiesta en periodo en el que se ve la urgencia de crear un nuevo lenguaje y nuevas formas. La acción política según señalan algunos críticos entre ellos Jean Franco estaba ya mucho más desprestigiada ,pues en los tiempos de Bolívar el escritor modernista vivió y sufrió una crisis espiritual, no encontró asideros en que apoyarse, no tiene una sociedad estable, se movía en el vacío, compartía con sus contemporáneos europeos la perdida de la fe tradicional o de la confianza como remediar los males de la sociedad.
Los primeros modernistas en Hispanoamérica lo constituyen este grupo de poetas. Todos ellos de una manera u otra contribuyen con la innovación en su poética al desarrollo de una nueva forma de ver la poesía.
José Martí, nace en Cuba, es la presencia más importante del modernismo según lo afirman Jean Franco, Anderson Imbert y Bellini. Fue ensayista, cronista orador. Con él, culmina el esfuerzo romántico hacia una prosa estéticamente elaborada. Toda su vida se caracteriza por su profunda humanidad ,como bien ha señalado parte de la critica y entre ellos Bellini.
Martí, rinde culto al hombre y por la libertad fue al exilio y luego muere. Sus ideales y sus espíritu, rectitud y moral quedaron plasmado en sus versos y su prosa. Bellini observa, sin embargo, en los versos de Martí se puede apreciar, como este deja de lado el romanticismo para acercarse al modernismo. Para lanzarse a la búsqueda de la musicalidad. Se apoya en los conocimientos de literatura inglesa y norteamericana.
También refleja influencia de Víctor Hugo, Prudhome, Baudelaire, poetas que fueron muy apreciados por él. Lo mismo que lo fueron Dante y Petrarca. Martí en el prólogo de los Versos sencillos habla abiertamente del modernismo. Afirma que ama la sonoridades difíciles, el verso escultórico.
En la prosa de Martí. la lengua castellana experimenta una profunda renovación, constituyendo la expresión más acabada en un estilo apasionado a veces desbordante pero caracterizado por un subjetivo lirismo, iluminado por cromatismos y metáforas espléndidas.
Como bien ha señalado Bellini. Martí estimaba a los franceses que crearon la prosa pictórica, Flaubelt y Gautier impresionistas. Hay en la obra de Martí un periodo más cercano a lo estético y otro a lo moral. En el poema El Ismaelillo, desarrolla Martí, el tema popular del recuerdo del hogar y del hijo ausente.
José Martí se distingue por la elaboración de una poesía breve, pictórica, de rimas inesperadas, de sintaxis compleja, de arcaísmos y riquezas verbales, de condensación y arte detallista. Señala Jean Franco que la posición de Martí ofrece una gran diferencia con la actitud modernista, como Darío que aspira divorciarse de la sociedad y que no tiene visión clara de un futuro sin injusticia.
Martí creía que era imposible ser feliz en una sociedad injusta. Señala además que contrario a Sarmiento, en su posición respecto al bárbaro, al salvaje. Para Martí, el bárbaro es el hombre , sea cual sea la clase social y su educación . Según señala Jean Franco, en los Versos libres de Martí hay una gran densidad, ya que los poemas habían nacido de grandes miedos o de grandes esperanzas , de indómito amor a la libertad o de amor doloroso. Sus imágenes se funden en una visión dualista de la humanidad, un ideal realidad , espíritu y material,
Los versos libres, publicados después de su muerte, son afirmaciones directas de sus luchas y de sus convicciones personales. En estos poemas el poeta se vuelve una y otra vez obsesivamente a la función de la poesía y sus ideas sobre el verdadero valor del hombre.
Figuran en la prosa modernistas otros poetas como lo es José Asunción Silva Poeta modernista que se paseaba por los campos de un jardín romántico. Anderson Imbert señala que toda su vida hay que tener en consideración para entender su trayectoria poética. El poeta Silva no cuidó sus relaciones con el público. no les ayudo a ordenar su propia obra, que por su mezcla confusa producen una impresión falsa de inmadurez.
Silva había leído a Baudelaire, Verlaine, y Rossetti. Se ha señalado la influencia de Poe por los rítmos de Día de difuntos y el Tercer nocturno. El poeta en realidad seguía su propio deseo de dislocar los ritmos. Su versificación se dulcifica en el versolibrismo. Nos dejó poesías trémulas de sentimientos mórbidos y de extrema melancolía. Según Anderson Imbert, el pesimismo de Silva tenía raíces en su alma, en su filosofía.
Sus mejores poesías evocan el tiempo ido, la voz se pierde en cosas desgastadas, las visiones de la niñez, los rumores, y las fragancias olvidadas. Todo esto en un lenguaje vago, desvinculado y musical. Lo que es valido en su poesía son los nocturnos especialmente el tercero. Aquel de la sombra larga , con una entrecortada en que con silencios se sienten como escalofríos.
Su tema fantasmal elegiaco en su rítmica imitación del sollozo. Este Silva de los nocturnos es el que está cerca de nosotros, su melancólico lirismo, lo hizo desdeñar la grandilocuencia romántica y la magnificencia modernista. Es el poeta del periodo modernista que permanece más próximo a las raíces románticas.
Una noche y Día de difuntos son sus poemas más conocidos son meditaciones sobre estos temas . El poema Una noche, contrasta con la calidad y perfumada noche. en la que tiempo atrás paseaba en perfecta comunión con Elvira. Con el horror de su soledad después de la muerte de ella.
Las imágenes del primer paseo son sensuales, evocan perfumes y el murmullo de alas. Después de la muerte las imágenes de la naturaleza llenan al poeta de horror y frialdad.
Julián de Del Casal. Publicó dos libros de poesías Hojas al viento y Nieve, y dejo póstumo Bustos y Rimas. De prosas y versos, se han recogido sus cuentos; poemas en prosa y crónicas. Los tres poemarios presentan temas elegíacos. En el primer poemario se nota que el poeta no se ha logrado de separar de España, Zorrilla, Bécquer, y Campoamor, aunque su romanticismo se crispa con expresiones de La Heine y Leopordi y hay reflejos de lírica de Gautier, Heredia, Coppee y Baudelaire. Son modernistas estos elementos en su prosa.
En el segundo, trascendental pesimismo, el aristocrático vocabulario, la renovación métrica, la búsqueda de formas perfectas y el cultivo de poemas descriptivos, pictóricos son ya modernistas no solo rinde tributo a los franceses Baudelaire, Gautier, Méndez, Leconte, Heredia, Verlaine y Moreas, sino también a los hispanoamericanos Gutiérrez Nájera y Darío. Es entonces parnasiano y su dios mayor Gautier, nada menos que Verlaine como bien señala Anderson Imbert. Lo que conmueve de Julián de Del Casal es precisamente, que no juega con las formas a pesar de que pudo haberlo hecho.
Del Casal representa en su forma más extremada la tendencia modernista a escapar de la vida contemporánea. Murió muy joven de tuberculosis y lógicamente toda su poesía está ensombrecida por las previsiones de su muerte. En la lánguida atmósfera finisecular de la exótica Habana cultivó otros exotismos cantando en sus versos a las mujeres japonesas y creando a su alrededor un ambiente oriental.
Del Casal como Rubén Darío cultivó los elementos eróticos sensuales que irrumpen en su poesía. En realidad, las poesías de Del Casal oscila entre tensiones contradictorias de la llamada sensualidad y del rechazo del mundo visible. Sus poemas dirigidos a mujeres son a veces cánticos de sensualidad, otras exaltaciones del ideal, pero traslucen de una curiosa manera las divisiones raciales de la sociedad en que vivía. por ejemplo, el poema “Quimeras”. Jean Franco señala al comparar los versos de Del Casal y del poeta Silva, sobre todo los versos de “una noche” en los que la naturaleza reflejaba el sentimiento humano. Expresa que el paisaje de Del Casal es un paisaje sin figuras, un drama de elementos, lluvia, luz, calma y movimiento. Árboles y pájaros, nubes y cielo aparecen sujetos a fuerzas ocultas sin que el hombre tenga ninguna participación. Al mismo tiempo Casal ve estas fuerzas como situadas en relación antitéticas. El cielo oscuro, el escenario inmóvil, las gaviotas que hienden el aire, la sólida masa de la tierra.
Al igual que muchos poetas modernistas, la visión que Del Casal tenía de la experiencia, era idealista. El mundo visible era demasiado imperfecto, algo de lo que hay que escapar.
Poemas de Julian del Casal
Tardes de lluvia
Bate la lluvia la vidriera
Y las rejas de los balcones,
Donde tupida enredadera
Cuelga sus floridos festones.
Bajo las hojas de los álamos
Que estremecen los vientos frescos,
Piar se escucha entre sus tálamos
A los gorriones picarescos.
Abrillántanse los laureles,
Y en la arena de los jardines
Sangran corolas de claveles,
Nievan pétalos de jazmines.
Al último fulgor del día
Que aún el espacio gris clarea,
Abre su botón la peonía,
Cierra su cáliz la ninfea.
Cual los esquifes en la rada
Y reprimiendo sus arranques,
Duermen los cisnes en bandada
A la margen de los estanques.
Parpadean las rojas llamas
De los faroles encendidos,
Y se difunden por las ramas
Acres olores de los nidos.
Lejos convoca la campana,
Dando sus toques funerales,
A que levante el alma humana
Las oraciones vesperales.
Todo parece que agoniza
Y que se envuelve lo creado
En un sudario de ceniza
Por la llovizna adiamantado.
Yo creo oír lejanas voces
Que, surgiendo de lo infinito,
Inicianme en extraños goces
Fuera del mundo en que me agito.
Veo pupilas que en las brumas
Dirígeme tiernas miradas,
Como si de mis ansias sumas
Ya se encontrasen apiadadas.
Y, a la muerte de estos crepúsculos,
Siento, sumido en mortal calma,
Vagos dolores en los músculos,
Hondas tristezas en el alma.
Tras una enfermedad
Ya la fiebre domada no consume
El ardor de la sangre de mis venas,
Ni el peso de sus cálidas cadenas
Mi cuerpo débil sobre el lecho entume.
Ahora que mi espíritu presume
Hallarse libre de mortales penas,
Y que podrá ascender por las serenas
Regiones de la luz y del perfume,
Haz, ¡oh, Dios!, que no vean ya mis ojos
La horrible Realidad que me contrista
Y que marche en la inmensa caravana,
O que la fiebre, con sus velos rojos,
Oculte para siempre ante mi vista
La desnudez de la miseria humana.
Manuel Gutiérrez Nájera. Fue un renovador del tono en la imagen poética. Se sobrepuso a las dudas que le atormentaban con la crisis irreligiosa de su época e hizo resonar por primera vez la nota de la elegancia, gracia y refinamiento, ligereza que Rubén Darío seguiría orquestando con los sentimientos requeridos por los románticos sobre todo los que Musset y Bécquer preferirían: De tristeza, amor imposible. misterios y muerte. Hubo un antes, en que Gutiérrez Nájera estaba melancólico, deprimido y angustiado. En sus versos Serenata a Schubert, recoge el tema de Horacio y lo reelabora con la oposición de hombre poeta. En francés no solo leyó a Lamartine, Baudelaire y Musset. También realizó traducciones de la literatura, nexos con escritores mexicanos anteriores.
La selección que el oído de Gutiérrez Nájera hace de las palabras, las más armoniosas, las mejores enlazan al ritmo y rimas, coincide con los que hacen sus ojos. Periodista infatigable, directo además de la revista Azul, sus crónicas fueron obras maestras mariposeaban solo los acontecimientos mas frívolos de la semana y creaban esa ilusión de un velo de fantasía irónico y embellecedor.
El buen humor y la descripción impresionista. Había en él también un crítico literario. Los cuentos frágiles y los póstumos cuentos de color de humos, recogieron unos pocos; en ellos, podemos apreciar el valor de su prosa narrativa en sus manos de poeta.
Gutiérrez Nájera fue el más cosmopolita de los poetas modernistas, aunque nunca salió de su México natal. Fue también el más libertino, aunque según los que lo conocieron era de corta estatura, feo y pobre .Sus contemporáneos admiraron a Gutiérrez Nájera, por sus grandes poemas filosóficos como; ¿Para que? y Ondas muertas, en los que describe el universo como una fuerza irracional pero los poemas que resultan más atractivos al oído moderno. Son los que reflejan el hedonismo de los alegres noventa. En un Cromatismo, por el ejemplo el poeta adorna el tema del Carpe Diem a la cínica manera de sus contemporáneos.




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